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LA MUJER CHILOTA Y LA PAPA
Para nadie debiera pasar inadvertida la grave erosión genética que ha sufrido la Papa chilota. El desplazamiento de las variedades tradicionales debido a la presión productiva con la introducción de semillas foráneas y manipuladas genéticamente, no puede resultar un hecho pasajero, es un acontecimiento más en la irracional carrera desarrollista que está terminando con la cultura campesina y local en tantas partes de nuestro continente.
Chiloé, debido a sus particulares características ha resistido en forma muy especial el embate. Quizás es una luz para otras culturas que están sujetas a similares presiones. Silenciosamente y en las huertas caseras se ha mantenido la Michuñi, la Clavela, la Blanca Tonta, la Natalina y otras 180 variedades únicas en el mundo. La mujer chilota, a veces a espaldas del marido, ha cultivado su Papa para su cocina. Los tubérculos introducidos sólo se usan para la venta, los nativos para la intimidad de la casa donde serán ingredientes para una infinidad de platos . En pequeños cuadros ella las siembra, cultiva aporca y cosecha.
La tendencia femenina de cobijar, de mantener en el útero la semilla que debe vivir, es la que ha salvado este patrimonio de la humanidad. Ellas sienten que su historia se encuentra en esa diversidad de colores y sabores que tiene la Papa chilota. Este sentido maternal lleno de sensualidad y cariño por la tierra y sus frutos es un don que la mujer de la isla mantiene a pesar de todos los embates que sufre. En el sentido más profundo, ellas traspasan su instinto más puro a la tierra . Abrir el surco y depositar la semilla, taparlo y comenzar el ciclo es el inicio de la gestación. El desarrollo de la planta su fertilización y cuidado se le entrega a las entrañas de la tierra. La cosecha es el momento sublime donde resurge la vida y es esta mujer chilota la que es capaz de amamantar con sus conocimientos el futuro de un vegetal tan noble y ancestral como la papa isleña.
Este conocimiento llamado vulgar por algunos, es más valioso que cualquier artícuilo científico, ya que es capaz de juntar una serie de elementos y no aislarlos como es la tradición científica occidental. Cultura, vivencias, selección y ciclo biológico son algunos elementos que esta sabiduría campesina toma en cuenta.
Gracias madres chilotas, nuestros hijos y nietos les deben mucho.
Paul Landon P.
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